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Jueves, 04 de Noviembre de 2010 17:35

Jethro Tull- "Songs from the wood" (1977)

por  Anin Jadas
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Let me bring you songs from the wood:
to make you feel much better than you could know

Puesto en las listas de EE UU: 8.
Puesto en las listas de UK: 13.

JUGLARES:
Ian Anderson: flauta, guitarra acústica, mandolina y voces.
Barriemore Barlow: bateria y percusión
Martin Barre: guitarra eléctrica.
John Evan: piano, órgano y sintetizadores
John Glascock: bajo y voces.
David Palmer: organo electrónico y sintetizadores.

MAESTRE:
Ian Anderson

PLAZA:
Morgan Studios y La Maison Rouge mobile studio

Songs from the Wood representa la décima puesta en escena de los Jethro Tull, una vuelta a los bosques, a los sonidos más folk y pausados, una evocación juglaresca de las delicias de una vida pacífica rodeados de naturaleza. Eso sí, no puede faltar la guitarra eléctrica de Martin Barrre que da el contrapunto a las dulces melodías evocadoras de la campiña inglesa y las evoluciones progresivas que se encuentran repartidas aquí y allá a lo largo del disco. Este álbum devolvió, tras largo tiempo, los halagos unánimes de la crítica musical a los oídos de Anderson & Co.
Un bucólico Ian Anderson nos recibe en la portada, en cuclillas en mitad de un bosque, con la mirada al frente, un tanto ausente, como si le hubieran sorprendido en ese momento. Al fuego se calienta una lata y la escopeta está en posición de descanso: ha cumplido su cometido y la caza está servida. Si antes de poner el disco observamos la contraportada, el mensaje es claro: lo que vamos a escuchar nace de los mismos árboles, lo inspira la Madre Naturaleza directamente.


No es un disco conceptual al uso, pero, en mi opinión, el propio título le confiere un aire de concepto que no fuerza la creatividad de Anderson a un único carril: son canciones del bosque… A ver qué sale… Y salen canciones amables, optimistas, que recuerdan días soleados, viejos cuentos de hadas y casitas acogedoras en deliciosos valles plenos de verdor…
En este disco no hay arreglos de cuerda, pero los sintetizadores aportados por el nuevo David Palmer (que en realidad se había hecho cargo de los arreglos orquestales de las opus precedentes), le confieren las armonías y blandas texturas que sustituyen los arreglos orquestales con bastante eficacia.
Pero basta de cháchara, seguidme, amigos, seguidme e introduzcámonos en la espesura de los bosques…

Songs from the Wood


Qué mejor manera de comenzar un disco que esta: Deja que te traiga canciones del bosque, te haré sentir mejor de lo que has estado jamás…Y esto cantado por varias voces a capella sobre una deliciosa y fantástica melodía. Luego un leve toque de la mágica flauta de Anderson y ya está, ya estamos en el disco.
Este tema fue un imbatible en la mayoría de directos de la banda a lo largo de los años.
Pero la aparente sencillez con que comienza el tema, no es óbice para que a lo largo del mismo se sucedan contrapuntos arriesgados e incursiones levemente jazzisticas, todo ello sazonado por los sonidos folk-renacentistas que estarán presentes en todo el disco.
De hecho, el tema Songs from the Wood es un compendio, una presentación magnífica, tanto musical, como letrística de lo que sigue…

Jack-In-The-Green


Yo creo que el título de esta canción puede ser un juego de palabras con la expresión inglesa jack-in-the-box, que significa caja sorpresa o caja de resorte, y rogaría a cualquiera que sepa inglés de verdad (yo más que saber, intuyo) que me corrija si me equivoco, en este caso y en todos los que sigan.
El tema se adentra en el folk con fuerza y se apoya en una leyenda escocesa para crear ese ambiente de cuento que, a mí concretamente, me recuerda a Tolkien y Tom Bombadil. El caso es que la canción yo creo que habla de la naturaleza que se está perdiendo, de los “buenos y viejos tiempos pasados” que la vida moderna se está tragando (Or will these changing times, motorways, powerlines, keep us apart?), de ahí que Jack se esconda y surja de cuando en cuando entre las aceras (I saw some grass growing through the pavements today), como una sorpresa oculta en forma de hierba verde.
En cuanto a lo musical es de una gran belleza y emotividad: muy acústico y siempre apoyado por la flauta de Anderson y su increíble voz relatando casi más que cantando. Por cierto, es el propio Ian Anderson el que toca todos los instrumentos en este tema.

Cup of Wonder


Musicalmente sigue la línea de la canción anterior, pero es más alegre y entusiasta y recurre a un tema muy atractivo: las antiguas creencias paganas anteriores a la instauración del cristianismo. De este modo cita Beltane (and we bring you Beltane's flower), que es una antigua fiesta celta irlandesa y escocesa, que se celebraba el 1 de mayo. Para los celtas, Beltane marcaba el comienzo de la temporada de verano pastoral, cuando las manadas de ganado se llevaban hacia los pastos de verano y a las tierras de hierba de las montañas, y así lo expresa Anderson: For the May Day is the great day, sung along the old straight track.
Como decía, este tema es musicalmente más optimista y animado, con el característico riff de flauta marca de la casa que da unidad al tema y la voz de Anderson plena y llena de sentimiento. También tiene su interludio progresivo para dejar volar la imaginación. Una maravilla.

Hunting Girl


Otra de las maravillas de este disco lleno de maravillas es esta canción. Una entrada de órgano y flauta, a la que se van sumando el resto de instrumentos, sirven para componer un comienzo vigoroso  y de gran complejidad compositiva, pero que penetra de maravilla entre las orejas. La canción gira y gira en torno a la idea inicial, donde esta vez es el órgano quien manda en el riff principal, apoyado por la guitarra más que por la flauta, y, por supuesto, por la genial voz de Mr. Anderson.
En cuanto a la letra, me da la impresión de que es una de esas finezas de Anderson, ácida y crítica, pero muy bien envuelta en bonito papel, una ironía acerca de la clase alta inglesa reflejada en una chica cazadora de alta cuna (high born Hunting Girl) y opuesta a él mismo como un aburrido tipo normal de cuna baja (I’m just a normal low born so and so). Eso sí, nunca se abandona, ni musical ni letrísticamente hablando el tono folk y campestre, casi campechano, que caracteriza a este disco, que incluso, ¿lo conceptúa?

Ring Out, Solstice Bells


De nuevo una fiesta pagana, sonora y cantada. Una canción colorida y festiva, alegre y llena de referencias a druidas, muérdago, doncellas… Un canto a la hermana Sol (el Sol era femenino para los celtas), que nos devuelve a tiempos pretéritos donde esta fiesta del Solsticio era la Navidad de nuestros días.
Anderson compone una canción de fiesta y la adorna con campanas, cascabeles y una voz maravillosa y llena de encanto.
La coda podría parecerse a un villancico y, para mí, que esa fue la intención de Anderson, pero al contrario de lo que hicieron los cristianos, él utiliza el tono de villancico para tapar una canción de temática pagana, que deifica a la Naturaleza. ¡¡Bravo!!

Velvet Green


Un comienzo de inspiración renacentista para otra joya tulliana de tema bucólico y campestre. Walking on velvet green. Scots pine growing. Isn't it rare to be taking the air, singing. O lo que es lo mismo (o parecido): Caminando sobre terciopelo verde. Los pinos escoceses creciendo. No es raro estar tomando el aire, cantando. Así comienza la letra de esta hermosa canción
Pero pronto la composición se hace más compleja y la voz de Anderson alcanza cotas de dulzura y dramatismo realmente espectaculares, a la par que relata una historia de amor, más bien carnal, a mi entender.
En este tema se alternan pasajes progresivos, renacentistas y acústicos con una facilidad sorprendente y una calidad magistral. Los músicos se lucen con soltura y hacen su trabajo de lujo, que no todo el mérito se lo va a llevar Ian Anderson…

The Whistler


Este Silbador quizá sea la canción más pegadiza del disco y la más oscura en la letra. En este tema Anderson se luce a base de bien con su flauta y lo hace sobre una base de guitarra acústica vibrante y rápida, sobresaliente.
Una tonada que se graba indeleble en los circuitos del cerebro, con la que entran ganas de bailar y saltar y de seguir al que la silba a donde vaya, cual flautista de Hamelin…

Pibroch (Cap In Hand)


Antes de nada aclararemos que Pibroch es una palabra que proviene del escocés gaélico y que viene a significar gaitero y que con el tiempo pasó a denominar a todo el conjunto de música tradicional de gaita de aquellas tierras. Lo de Cap in Hand (gorra en mano), supongo que será por lo de tocar en la calle y pasar la gorra, pero sólo lo supongo...
Hecha esta aclaración, nos metemos en el tema más largo y quizá más ambicioso de este genial disco. Lo abre una guitarra más bien oscura, como casi todo el tema, y la voz de Anderson, triste y melancólica, pero siempre plena de fuerza. La oscuridad inicial se disuelve en un interludio festivo en el que el protagonismo de la guitarra eléctrica, se ve un tanto reducido por la flauta, a la que acompañan mandolinas, laúdes, palmas y silbidos, tomando el control del tema. Continúa una parte más ceremoniosa a cargo de los teclados y synths, que terminan con unas voces corales y con Anderson retomando la voz en el motivo inicial cantado. La canción termina como empezó, con la guitarra eléctrica entonando unas duras y alargadas notas.
En definitiva, podríamos considerarla como una mini-suite con una letra bastante críptica, que a mí me cuesta desentrañar.

Fire At Midnight


Y qué mejor final para este maravilloso disco que esta preciosa balada acústica, impregnada como todo el disco de ese sabor bucólico, que nos habla, a través de la magnífica interpretación vocal de Anderson, de la calidez del fuego a media noche, de la tranquilidad que confieren los rituales domésticos diarios, de la paz de vivir en la naturaleza, del placer de saber que se ha hecho bien el trabajo… “Build a little fire this midnight. It's good to be back home with you”: “Prende un pequeño fuego esta medianoche, es bueno estar de vuelta en casa contigo”.

Yo ya me callo, ahora tú, escucha al amor del fuego…  Buenaaaaasssss

3 comentarios

  • Enlace comentario Ultravox Lunes, 21 de Enero de 2013 16:05 Publicado por Ultravox

    "Songs from the Wood" es el disco que abre la "edad de plata" de Jethro Tull, le seguirían "Heavy Horses" y "Stormwatch". Es un gran disco de rock progresivo con influencias folk. Una obra maestra. Gran reseña del disco por parte del autor.

  • Enlace comentario victor fernandez Jueves, 17 de Marzo de 2011 02:47 Publicado por victor fernandez

    Escelente tu reseña! Te comento que la letra de la ultima cancion Pibroch, cap in hand, narra la historia de un campesino que regresa a su casa de noche (inesperadamente, al parecer)para encontrar a su dama en compañia de otro caballero, ante lo cual toma una ctitud dolida y resignada, y se retira sigilosamente llevando su gorra en la mano (cap in hand), como una imagen de su desazon.

  • Enlace comentario Renzo Viernes, 19 de Noviembre de 2010 00:39 Publicado por Renzo

    Pero que gran reseña, felicitaciones
    tengo una duda es que quiero saber como puedo acceder a las dos pistas ocultas de éste álbum(fuente wikipedia)

    Gracias

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